lunes, 16 de agosto de 2010

ERGO ORGANIZACIONAL: Alterar el Ritmo Circadiano Podría Promover la Diabetes

Alterar el Ritmo Circadiano Podría Promover la Diabetes

Alterar dos genes que controlan los ritmos circadianos podría promover la diabetes, según se desprende de los resultados de una reciente investigación.

Los ratones con copias defectuosas de los genes, llamados CLOCK y BMAL1, desarrollan en las células pancreáticas anomalías que finalmente hacen que las células no puedan producir una cantidad suficiente de insulina. "Estos resultados indican que alterar el reloj circadiano podría promover la diabetes al comprometer la capacidad del páncreas de producir insulina", subraya el Dr. Joseph Takahashi, investigador del Instituto Médico Howard Hughes en el Centro Médico del Sudoeste, dependiente de la Universidad de Texas. El Dr. Takahashi, quien recientemente comenzó a trabajar en el citado centro médico, realizó la investigación con otros colegas cuando todavía estaba en la Universidad del Noroeste.

Los ritmos circadianos son patrones cíclicos de las actividades biológicas, como dormir, comer, la temperatura corporal y la producción de hormonas. El gen CLOCK de los mamíferos, el cual Takahashi descubrió en 1997, actúa sobre muchos tejidos del cuerpo para regular los ritmos circadianos. El gen codifica un factor de transcripción, el cual se enlaza a otros genes y controla la activación de estos. El BMAL1 también codifica un factor de transcripción que trabaja junto con la proteína CLOCK.

En el nuevo estudio, Takahashi y sus colaboradores comprobaron que los ratones con genes CLOCK defectuosos eran propensos a la obesidad y a otros problemas asociados al síndrome metabólico y la disfunción hepática. Sin embargo, tal como se comprobó en la investigación, los ratones jóvenes que carecían del gen BMAL1 sólo en su páncreas, tenían una composición y peso corporales normales, y su conducta obedecía a patrones circadianos normales, a pesar de que sus niveles de azúcar en sangre eran anormalmente altos.

Esta información constituye un aporte más al cúmulo de información que señala la existencia de riesgos importantes para la salud, derivados de la alteración de los ritmos circadianos normales. Cabe esperar mayor profundización en esta línea de investigación, de modo de dimensionar si este fenómeno observado en roedores también ocurre en humanos. Esto es de alta importancia ya que cada día (y noche) miles de personas se someten a cambios violentos en sus ritmos circadianos por trabajar en turnos nocturnos repetidos y alternantes, a fin de mantener ciclos de producción continuos en numerosos procesos industriales y de servicios (salud, seguridad pública, emergencias).