martes, 10 de junio de 2008

El amianto que no existió en Michelin

Información del diario EL PAÍS
El amianto que no existió en Michelin
La multinacional francesa asegura que "no utiliza ni ha utilizado" ese producto en Vitoria, pese a quedar acreditado en una sentencia del Superior

PEDRO GOROSPE - Bilbao - 10/06/2008





¿Ha existido el amianto o no? La contradicción entre lo que afirma la planta de la multinacional francesa Michelin en Vitoria y el relato de hechos de una sentencia del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco es evidente. El asunto podría no tener demasiada trascendencia, salvo por el hecho de que hay un trabajador del fabricante de neumáticos al que el 11 de septiembre de 2007 diagnosticaron un mesotelioma, un cáncer de pulmón asociado al contacto con el producto cancerígeno.

La empresa negó a Osalan que haya tenido contacto con amianto

Cuando este trabajador reclamó el reconocimiento de la enfermedad profesional, Osalan mandó a sus técnicos para elaborar un informe y la dirección de la fábrica negó que hubiera existido amianto en sus instalaciones. De hecho, el informe que Osalan remite a la Inspección de Trabajo de Álava el 8 de abril de 2008, y que ésta da curso el pasado 24 de abril, describe que los técnicos y directivos de la empresa han asegurado que no ha habido exposición del trabajador al amianto porque ese producto no ha existido en la empresa. Esto lleva a la Inspección de Trabajo a concluir así el expediente: "No existe ningún indicio a la luz de los datos expuestos que permita deducir un posible origen profesional de la enfermedad que sufre F. J. M.".

Caso cerrado. O, al menos, eso parece oficialmente. Sin embargo, alguien miente en este asunto. Un pronunciamiento de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco no deja lugar a dudas. En una sentencia dictada en noviembre de 2006, recoge un episodio ocurrido en 1997 que confirma la existencia en aquella fecha de amianto en Michelin y en el proceso de producción ordinario de neumáticos.

Esta resolución es la última de un largo proceso judicial que inició un trabajador en 1997 al caerse de una máquina. Ese empleado pertenecía a la empresa Montajes Eissen S.A., (ME) que había sido contratada por Michelin en Vitoria para hacer una serie de trabajos en la factoría. Pues bien, en los antecedentes de hecho del caso, el alto tribunal vasco describe que el accidente de ese trabajador se produjo del modo siguiente: "En agosto de 1997 la línea de prensa LJ no se encuentra en periodo productivo, por lo que la empresa contrata a ME para que desmonte las prensas instaladas en dicha línea para la sustitución del aislamiento de amianto por acolchados de fibra de vidrio".

Poco después, el fallo judicial describe que "la línea LJ es una prensa en forma de esfera de 1,5 metros de diámetro dividida en dos semiesferas. Durante el proceso de producción ordinario el casquete superior de la esfera se cierra sobre el inferior efectuando el prensado sobre el neumático conformado en su interior".

Esa sentencia tiene una peculiaridad. El tribunal falla contra Michelin y contra la empresa de montajes, en un recurso de súplica en el que entre otras cosas pedían la anulación, precisamente, de esos antecedentes en los que se demuestra que Michelin tenía amianto en su proceso productivo.

Fuentes sindicales indicaron que esta nueva evidencia debería obligar a Osalan a rehacer su informe y a concluir que en Michelin sí había amianto.

Michelin reiteró ayer, a través de un portavoz oficial, que "no se utiliza la fibra de amianto ni se ha utilizado, en el proceso productivo".

Un tribunal de Clermont-Ferrand, localidad que acoge la sede principal de Michelin, dio recientemente la razón a un ex trabajador de la empresa y a las viudas de otros tres empleados que fallecieron como consecuencia de un cáncer de pulmón, tras sufrir exposición al amianto.